A la derecha le gusta el lenguaje duro y sin matices cuando se habla de temas sanitarios. Siempre han dicho, a coro con la jerarquía eclesiástica, que las mujeres que interrumpen voluntariamente un embarazo asesinan niños y no tuvieron ningún problema en bautizar al presidente de la asociación Derecho a Morir Dignamente como “ el Doctor Muerte”, tras desencadenar una repugnante caza de brujas patrocinada por la Comunidad de Madrid. Les importa mucho nuestra vida, por lo visto.